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El Internet en Argentina es caro y lento

La mayoría del tráfico local tiene como destino contenido alojado fuera del país, aumentando la latencia por distancia geografica y utilizando costosa conectividad internacional. Los proveedores locales compran enlaces de Internet a mayoristas, dueños del ancho de banda internacional, para luego revender a todos nosotros, permitiendonos conectarnos con el resto del Mundo.

A diferencia de lo que ocurre en el resto de América Latina, los precios del acceso a Internet en Argentina no bajan y se mantienen entre los más caros de la región. En promedio un abono ronda los U$D 56,60 contra los U$D 31,70 del promedio regional. Brasil, Uruguay, Colombia y Chile, entre otros, se ubican por debajo de ese promedio.[1]

Con unos 30 millones argentinos -el 75% de la población- con acceso a Internet, nuestro país lidera la región en cantidad de usuarios conectados, pero sigue retrasandose en velocidad de conenexión[2]. Gran parte de los usuarios consumen contenido que se encuentra alojado fuera del país, principalmente en los Estados Unidos. Esto provoca que las conexiones recidenciales deban utilizar ancho de banda internacional, más costoso y lento que el trafico nacional.

Los proveedores locales deben mediar cuanto trafico internacional brindan a sus usuarios, trasladando el costo al precio del abono. Sólo existen media decena de cables submarinos que conectan el país desde Las Toninas al resto de la región. Entre sus dueños se encuetran Telecom, Telefónica y Level 3[3]. Para suplir la congestión y reducir sus costos, los proveedores locales optan por brindar menor conectividad internacional respecto a la conexión contratada de manera de priorizar las conexiones nacionales. Incluso, en algunos casos hacen copias locales de los contenidos más solicitados a fin de reducir costos a traves de su infraestructura.

Por su parte CABASE, -La Camara Argentina de Internet- organización que reune a los proveedores del país, alberga una red de puntos de intercambio de trafico (NAP) entre las redes de diversas entidades para eficientizar el ruteo de Internet, mejorando la calidad de servicio y minimizando los costos de interconexión[4]. No obstante, los proveedores de contenido han optado por el despliegue de redes de distrubición de contenido (CDN) en la región y en el país, como puede ser Akamai, Amazon-CloudFront y CloudFlare, entre otros. En vez de obtener el contenido desde el servidor de origen ubicado a miles de kilometros, el usuario accede rapidamente a una copia local.

Cada vez más individuos y empresas implementan sus servicios en el país gracias a la oferta de alojamiento local y servidores virtuales -a precios cercanos a los ofrecidos en Estados Unidos- por parte de IPlan y Gigared[5].

Se espera que el despliegue de fibra óptica local por parte del Estado a traves de la compania estatal ARSAT destrabe el monopolio de los mayoristas de Internet y permita que más localidades accedan a la red a un mejor precio y velocidad. En la actualidad tiene 22.500km de fibra óptica operativos y 207 localidades conectadas.[6]


  1. Internet: la web argentina es cada vez más cara y más lenta - La Nación ↩︎

  2. Internet: los argentinos, hiperconectados, pero con mala calidad y precios altos - La Nación ↩︎

  3. Las Toninas: la puerta submarina por la que el país se conecta a Internet - La Nación ↩︎

  4. Qué es un NAP - CABASE ↩︎

  5. Lanzan la primera plataforma de autoprovisionamiento de servidores virtuales del país - Apertura ↩︎

  6. La fibra óptica de Arsat tiene 22.500 km operativos y conecta 207 localidades - La Nación ↩︎