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El fallo de IBM es una victoría que se desperdicia

A pesar que la Unión Informática haya logrado en la justicia que IBM retenga los aportes de sus afiliados para el cobro de la cuota sindical, no cuenta con una cantidad significativa de afiliados. Los pocos afiliados ahora deberán afrontar el costo de la cuota sindical aunque no tengan representación por parte del gremio en la empresa.

Si bien el fallo es una victoria legal a la resistencia que tienen las empresas en la organización gremial de sus empleados y otorga libertad sindical, el mismo se desperdicia con la reducida cantidad de afiliados. La mayor parte de los afiliados en IBM pertenecen al Consejo Directivo. Recordemos que tanto Pablo Dorín, Christian García, Ignacio Lonzieme y Daniel Cattaruzza son empleados del gigante azul.

Durante el inicio de la Unión Informática en IBM se vivió la etapa de mayor crecimiento gremial. Abandonado tiempo más tarde al obtener la inscripción gremial.

Paradójicamente, la organización de los empleados en el gigante azul ha ido cuesta abajo luego de obtenida la inscripción. En vez de ser un ejemplo de construcción y organización, la realidad dentro de la empresa es de total abandono por parte de la institución que lidera Pablo Dorín.

Los afiliados en IBM, además de padecer el congelamiento salarial sumado a los problemas cotidianos que tienen los informáticos en la empresa, ahora deberán afrontar el pago de la cuota sindical aunque no tengan una representación gremial efectiva que les brinde soluciones.

Convocamos a todos los informáticos de IBM que se encuentren pasando por esta situación a ponerse en contacto con nosotros, a través de la siguiente dirección: ibm@informaticosunidos.org